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martes, 14 de marzo de 2017

Análisis del sector del titanio para 2017

A pesar de las tendencias a la baja en la exploración de petróleo & gas, el sector podría desarrollar oportunidades para el titanio.

Se espera que los mercados industriales mundiales no aeroespaciales presenten un viaje lleno de alti-bajos para el sector del titanio en 2017 y la primera mitad de 2018, dictada en gran parte por las vicisitudes en el sector de petróleo y gas mundial. Sin embargo, una disminución en un extremo del espectro de negocios industrial puede, de hecho, crear oportunidades en el otro extremo para el mercado de titanio.

El analista de mercados Chris Olin, prevee que en comparación con la actividad empresarial en el sector aeroespacial, la demanda de aleaciones de titanio en los mercados industriales no aeroespaciales sea tibia durante la mayor parte de 2017 y principios de 2018.

Olin dijo que su lista de mercados industriales globales no aeroespaciales clave incluye la desalinización, petróleo y gas, generación de energía, la industria en general y las infraestructuras, procesos químicos, marinos y navales, y la energía nuclear. "Hemos estado viendo debilidad en los diferentes sectores industrial, excepto el aeroespacial" observó Olin, señalando que, año tras año, los niveles de negocio podrían estar bajando hasta un 10 por ciento en 2017. "El principal problema ha sido el colapso de los precios del petróleo y del gas. Por el momento, realmente no hay noticias positivas en los mercados industriales para el negocio de titanio. "Como resultado, dijo distribuidores, muy sabiamente, han salido a buscar negocio fuera de los sectores industriales, a la vez que ajustaban sus niveles de inventario a la demanda del mercado.

Según el analista, el petróleo debe recuperar al menos el nivel de $50 por barril para poner en marcha una nueva ola de inversiones, lo que tendría un efecto en cascada entre los diversos mercados industriales. Esto provocaría más dólares de inversión de capital. "Ha sido difícil conseguir la inversión para emprender nuevos proyectos" dijo.

Existe la posibilidad de un rebote en los mercados industriales en 2017, dijo, señalando el hecho de que la cadena de suministro de titanio y los niveles generales de inventario están ahora en "un equilibrio mucho mejor" en comparación con los últimos años. "Los vientos en contra para los mercados industriales (observados durante la segunda mitad de 2016) se han apagado y hay mucha menos presión de los inventarios procedentes de los distribuidores. Como tal, Olin anticipa una mejora de la actividad industrial del titanio durante el año 2017, cogiendo impulso de cara a 2018.

A medida que los mercados industriales se siguen ajustando a la caída en picado de los precios del petróleo, y las consecuentes ondulaciones a través de diversos sectores de actividad, Rob Henson, el presidente del Comité Industrial de la Asociación Internacional de titanio se mostró optimista de que la industria de titanio recuperará su impulso a medida que la industria del petróleo vuelve a aumentar el capital inversión durante los próximos 12 a 18 meses.

jueves, 16 de abril de 2015

La plancha de titanio en el SR-71 Blackbird

La gran resistencia del titanio frente a la corrosión atmosférica, su estructura ligera y la más alta relación resistencia-densidad de todos los materiales metálicos convierten tanto la plancha de titanio como las barras de titanio en materiales ideales para la fabricación industrial. La plancha de titanio se utiliza en aplicaciones para la construcción de equipos industriales. Por ejemplo, en los sistemas de tuberías o intercambiadores de calor en la industria química y en alta mar. También en la instrumentación de procesos para bombas y válvulas.

En este artículo vamos a comentar la primera aplicación del titanio como elemento principal en el diseño de un avión, el Lockheed Martin SR-71 "Blackbird", y como gracias a la introducción de este nuevo material se fabricó el primer avión inmune a los misiles tierra-aire.

Hoy en día se puede encontrar placas de titanio en la construcción del fuselaje de aviones (la industria aeroespacial es el mayor consumidor de productos de titanio), implantes médicos, artículos deportivos como raquetas de tenis y palos de golf, monturas de gafas, joyas, pigmentación de pintura, papel y la preparación de cloro (electrólisis de membrana) entre otros.

En el apogeo de la Guerra Fría, el presidente Eisenhower se puso en contacto con el grupo de desarrollo avanzado de Lockheed Martin, para construir un avión que no pudiera ser derribado. Tenía que volar durante largos períodos a velocidades superiores a 2.000mph. A esas velocidades, fuselajes convencionales se derretirían bajo la fricción atmosférica, por lo que fue necesario la introducción de nuevos materiales, tales como el titanio.

Con temperaturas previstas en los bordes delanteros de la aeronave superior a 1.000 grados Fahrenheit, tratar con el calor planteaba una serie de desafíos insuperables en cuanto al diseño y uso de materiales standard para Lockheed Martin. La única solución posible era el uso de planchas de titanio para la fabricación de la estructura del avión, afín de proporcionar la fuerza del acero inoxidable pero con un peso relativamente ligero y una gran durabilidad a las temperaturas excesivas.

Sin embargo, Lockheed Martin se encontró con múltiples problemas a la hora de mecanizar tanto las placas de titanio como las barras de titanio, pues las herramientas de acero-cadmio convencionales utilizadas para mecanizar otros materiales como el acero inoxidable eran demasiado frágiles. La solución que adoptó Lockheed Martin fue diseñar y fabricar sus propias herramientas de corte utilizando, como no titanio. Después de una mano de pintura negra, el primer avión de combate supersónico fabricado en titanio estaba listo para surcar los cielos, lo que hizo por primera vez el 22 de diciembre 1964; se trataba del Lockheed Martin SR-71 "Blackbird"

A partir de ese momento el titanio se ve introduciendo en los nuevos aviones militares, como el MIG-21 o MIG-25, principalmente en zonas del fuselaje para aumentar su resistencia sin aumentar el peso del avión y en las zonas expuestas a altas temperaturas, como los bordes de ataque de las alas y las toberas de los motores. En cuanto a la aviación comercial, los nuevos modelos desarrollados desde principios del siglo XXI como el 787 Dreamliner, 737, A320neo o A350 incorporan tanto titanio como nuevas aleaciones de aluminio o materiales composites; nuevos materiales con fuerza estructural y bajo peso.

Avión SR-71 Blackbird
Avión SR-71 Blackbird