viernes, 22 de enero de 2016

Banda de aluminio y flejes aluminio en continuo

Articulo en el que describimos las diferentes formas comerciales del aluminio -tanto en chapa como bobina- y comentamos un nuevo método de fabricación que permite anodizar o lacar el material en continuo.

En este articulo para no iniciados vamos a comentar las diferentes presentaciones comerciales en las que podemos encontrar el aluminio. En una segunda parte explicaremos un nuevo método de fabricación que permite el tratamiento superficial del aluminio en continuo, lo que se traduce en un coste de producción menor y mayor flexibilidad a la hora de trabajarlo. Entre las diferentes fuentes de las que hemos extraído información para la redacción de este artículo están las siguientes: www.alcoa.com/spain/es/info_page/home.asp  y es.wikipedia.org/wiki/Aluminio.

El aluminio que sale de las metalúrgicas se encuentra en 2 formas comerciales: en bobinas de aluminio de diferentes medidas y en chapas de aluminio, mecanizadas a partir de la bobina, aplicando un proceso de aplanado y corte. Las bobinas de aluminio vienen con diferentes aleaciones –series 1000, 2000, 3000, 5000, 6000 y 7000-,  por lo que las chapas de aluminio que se obtienen de cada bobina tienen las mismas características de esta.

En función del uso que queramos darle al aluminio habrá que escoger serie u otra, pero hay veces que es necesario aplicar procesos auxiliares al material, para potenciar ciertas características del mismo. Entre los principales podemos nombrar 2: el proceso de lacado –para pintar el material de colores- y proceso de anodizado –para proteger mejor el material contra la corrosión-.

Hasta hace poco únicamente era posible lacar / anodizar el material cortado como las chapas pues las balsas donde se introducirá el material tenían unas medidas máximas que limitaban el tamaño de las chapas que se podían bañar, pero desde hace poco tiempo se ha empezado a comercializar banda de aluminio anodizada  y banda aluminio lacada en continuo. Esto ha sido posible gracias a unos rodillos a la entrada y salida de la balsa de imprimación que introducen y extraen el fleje de aluminio de la misma sin alterar el proceso  de anodizado / lacado. Para que esto sea posible es necesario unas instalaciones de gran amplitud, para que sea posible extender el fleje de aluminio de manera que este vaya pasando longitudinalmente por las diferentes etapas del proceso: aplanado en los rodillos, imprimación en la balsa, secado en los sopladores y posterior enrollado otra vez mediante rodillos. Además todo el proceso de tiene que llevar a cabo en una atmósfera controlada, pues cualquier impureza que pueda marcar el material echará a perder todo el lote.

Este nuevo proceso de fabricación es interesante para todos las empresas que utilizan fleje de aluminio para sus aplicaciones y que posteriormente lacaban o anodizaban el material, como podían ser: aplicaciones para iluminación (plafones, halógenos), marcos (ventanas, fotografías), matricería (tanto para estampación como embutición de piezas), molduras (automóvil, industria del mueble) y muchas otras.